Campañas políticas

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En un mundo mediático, donde el éxito de toda campaña política, depende fundamentalmente de la comunicación, es imprescindible desarrollar una imagen positiva y acorde a los objetivos de cada protagonista.

La imagen de un político define por la percepción que la gente tiene del mismo. Y esa imagen percibida se convierte en la imagen real que el público tiene de los protagonistas en cuestión. El público crea una imagen de un político o de una institución a lo largo del tiempo, a través de un proceso de acumulación de información que recibe sobre ellos: ya sea sobre su personalidad, su trayectoria política, personal y laboral, su comportamiento en tiempos difíciles y todos los demás elementos que influyen en este proceso. Por este motivo, menciono que el desarrollo de imagen no puede ser un simple esfuerzo cosmético.

Para lograr una imagen positiva, coherente y constante, es necesario trabajar cuidadosamente sobre varios aspectos del protagonista de manera que logre comunicar efectivamente la imagen que desea. El objetivo final del desarrollo de imagen es lograr que la percepción de la gente sobre un protagonista se asemeje en el mayor grado posible a la imagen que el mismo desea transmitir.

Una de las principales tareas que se debe realizar al momento de formular una campaña publicitaria política, es la de fijar los objetivos que tendrá la publicidad. Este punto llega a ser de crucial importancia debido a que el mensaje que se utilice durante la campaña, los medios que se empleen, el presupuesto que se le destine y la evaluación que se realice, girarán en torno a los objetivos que han sido previamente fijados.

Le brindo a mis clientes servicios de asesoramiento orientados al desarrollo de una imagen pertinente, perdurable y consecuentemente atractiva, basados en técnicas probadas y más de 30 años de experiencia en campañas políticas... y con éxitos comprobables.